Organización del MEP

Siéntete un verdadero parlamentario con el MEP (debate, argumenta, concilia y expón tus conclusiones).

En El Centro Inglés, somos organizadores de la Sesión Autonómica del Modelo de Parlamento Europeo organizado por la fundación San Patricio de Madrid.

Una oportunidad para todos los colegios (públicos, concertados y privados) de Andalucía, Canarias, Ceuta y Melilla, de sentirse parlamentarios.

Dirigido a alumnos de 1º de Bachillerato y de 1º de Ciclos Formativos de Grado Medio, de 16 y 17 años.

Cada colegio participará con 4 alumnos y cada alumno representará un tema de los 4 expuestos, formando entre todos ellos una delegación.

Los temas son diferentes cada año y los propone la propia Fundación como temas de novedad  europea.

Impacto de las redes sociales en los jóvenes

 

Reducción de la jornada laboral en la UE: ¿debe impulsarse la semana laboral de cuatro días sin reducción salarial?

Reconocimiento facial en espacios públicos: ¿más seguridad o menos libertad?

 

 

¿Debe la Unión Europea avanzar hacia la creación de un ejército común europeo? 

 

 

Las redes sociales forman parte del día a día de millones de jóvenes europeos y han transformado la forma de comunicarse, aprender y relacionarse. Sin embargo, su uso también plantea importantes retos relacionados con la salud mental, la privacidad, la exposición a contenidos perjudiciales, el ciberacoso o la influencia de unos algoritmos opacos con potencial para influir en la percepción de la realidad. La Unión Europea debe analizar si resulta necesario establecer nuevas limitaciones para proteger a los menores, garantizando al mismo tiempo derechos como la libertad de expresión, y el acceso a la información y la participación digital.

¿Cuál debe ser el papel de las instituciones europeas, las plataformas digitales, las familias y los centros educativos para promover un entorno digital más seguro para los jóvenes? ¿Debe la UE limitar su uso para proteger a los menores?

La propuesta de una semana de cuatro días, ya sea reorganizando las mismas horas en menos jornadas o reduciendo el tiempo total de trabajo sin recorte salarial, ha pasado de ser una idea casi experimental a situarse en el centro del debate público, académico y sindical en Europa. Este interés se ha visto impulsado por varios factores recientes, como la expansión del teletrabajo, el aumento de la fatiga y el desgaste profesional tras la pandemia, y el desarrollo acelerado de la inteligencia artificial y la automatización, que plantean la posibilidad de desligar la productividad del tiempo de presencia física en el trabajo.

A partir de ahí surgen cuestiones importantes que todavía no tienen una respuesta clara: ¿puede esta medida mantenerse sin afectar a la competitividad de las empresas europeas?, ¿en qué sectores sería realmente viable y en cuáles no?, ¿quién asumiría los costes de este cambio: las empresas, el Estado o ambos? Y, finalmente, ¿podría contribuir a reducir la desigualdad o, por el contrario, terminaría beneficiando solo a determinados perfiles de trabajadores?

El reconocimiento facial constituye una de las aplicaciones de la inteligencia artificial con mayor capacidad de impacto sobre los derechos fundamentales de la ciudadanía. Mediante el análisis automatizado de los rasgos del rostro, estos sistemas permiten identificar o verificar la identidad de una persona de forma prácticamente instantánea, lo que ha motivado su progresiva incorporación en ámbitos como la seguridad fronteriza, la investigación policial o el control de accesos en eventos masivos.

Su implantación en espacios públicos plantea, sin embargo, importantes interrogantes jurídicos y éticos: ¿resulta proporcionado vigilar a toda la población para identificar a un número reducido de individuos? ¿Cómo se garantiza que el tratamiento de datos biométricos respete el derecho a la privacidad y a la protección de datos personales?

¿Qué consecuencias tiene el hecho de que estos sistemas presenten tasas de error desiguales según el género o el origen étnico de las personas analizadas? ¿Hasta qué punto la vigilancia constante puede condicionar el ejercicio de otras libertades, como la de reunión o manifestación?

La integración europea en materia de Defensa ha sido siempre un proyecto considerado innecesario o redundante, dada la existencia de la OTAN que comprendía a la mayoría de países de la UE y además al mayor ejército del mundo. La beligerancia de Rusia, que ha traído la guerra al flanco Este de la Unión, unida al desconcierto que genera una administración estadounidense que no parece querer mantener el compromiso con la defensa europea que había prevalecido por ocho décadas, hacen que la cuestión parezca más urgente de lo que se ha considerado en mucho tiempo.

Este asunto, que podría parecer de naturaleza técnica o militar, es en realidad una pregunta profundamente política que toca el corazón mismo del proyecto de integración europeo: ¿qué tipo de actor quiere ser Europa en el mundo del siglo XXI? ¿Debe Europa hablar con una sola voz en materia de defensa y seguridad?, ¿Debe la Unión Europea avanzar hacia la creación de un ejército común europeo, o se debe intentar continuar con el modelo histórico y depender militarmente de los Estados Unidos a través de la OTAN?

Cuotas de participación

Los alumnos seleccionados para participar en las sesiones autonómicas pueden tener que abonar un fee de participación a la organización de la sesión, que sirva para sufragar los gastos de manutención.
Los alumnos seleccionados para participar en Sesión Nacional deberán abonar a la organización una cuota cuyo importe como máximo será de 100 euros por alumno.

Los profesores acompañantes disfrutarán de un amplio programa con diferentes actividades culturales y gastronómicas con las que conocer El Puerto de Santa María.